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martes, 15 de marzo de 2016

LAS CAUSAS DEL CONFLICTO?


Los orígenes del conflicto armado, los factores que han facilitado su desarrollo y los efectos que ha causado sobre la población civil.



De conformidad con el acuerdo que le dio vida a la Comisión Histórica, firmado en agosto de 2014, fueron 12 los intelectuales que hicieron parte de la Comisión y que, de manera independiente, elaboraron sus trabajos. Los 12 miembros de la Comisión son Sergio de Zubiría, Gustavo Duncan, Jairo Estrada, Darío Fajardo, Javier Giraldo, Jorge Giraldo, Francisco Gutiérrez, Alfredo Molano, Daniel Pecaut, Vicente Torrijos, Renán Vega y María Emma Wills. Los relatores fueron Eduardo Pizarro y Víctor Moncayo.

En primer término, según lo resalta en su relatoría Eduardo Pizarro, hay una diferencia de enfoques en cuanto a determinar a partir de qué momento debe evaluarse el conflicto y sus causas. Así por ejemplo, en criterio de Francisco Gutiérrez, Gustavo Duncan. Jorge Giraldo y Vicente Torrijos, el tema debe examinarse a partir del Frente Nacional, es decir, desde 1958. No obstante, para Darío Fajardo, Alfredo Molano, Sergio de Zubiría y Jorge Giraldo, hay que ir más atrás y buscar las raíces de la guerra en los años 20.

Según estos últimos, las luchas agrarias que se desarrollaron en Colombia a partir de la segunda década del siglo XX, fueron creando las condiciones para una confrontación posterior. Sin embargo, para María Emma Wills es necesario indagar casi desde la formación del Estado- Nación, es decir, desde el siglo XIX que se vio afectado por catorce guerras civiles de carácter regional y ocho de carácter nacional. De cualquier manera se advierte que las tensiones en el campo fueron caldo de cultivo de la guerra.

En términos generales, los doce comisionados apuntan a reconocer que la crisis social y política fue creando una confrontación bipolar entre dos partidos tradicionales, situación que se acentuó ante el fracaso de la formación de los terceros partidos. En medio del camino, sostienen algunos de los analistas, la Guerra Civil Española, entre 1936 y 1939, contribuyó a darle una connotación ideológica a las diferencias políticas, aumentando las condiciones de beligerancia entre unos y otros sectores enfrentados.

Cada uno de los ensayos incluidos en el primer reporte de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas agrega importantes puntos de vista que, seguramente, van a generar un debate público aún más amplio. Por ejemplo se dice que una de las causas de la violencia partidista de los años 40 y 50, antecedente inmediato de la guerra entre el Estado y la insurgencia, fue la reacción de algunos sectores retardatarios a los programas incluidos en la República Liberal, en especial a través de la llamada ‘Revolución en Marcha’.

Además se aclara en diversas posturas que más allá de los factores que desencadenaron la confrontación armada. Hubo algunos factores adicionales que la agudizaron. La Revolución Cubana de 1959 y el contexto de la Guerra Fría después de la Segunda Guerra Mundial, fueron también detonantes de un enfrentamiento entre el Estado y al insurgencia naciente, que con el paso del tiempo permitió que, en el reciclaje de otras violencias, provocara uno de los conflictos más prolongados en la historia reciente.

Tratando de avanzar sobre una línea de tiempo, los distintos ensayos abordan hitos cronológicos para entender el conflicto colombiano. Por ejemplo, en enero de 1959, como una directa reacción al triunfo de la Revolución Cubana, el nacimiento del Movimiento Obrero y Estudiantil (MOEC), primera expresión guerrillera en el país. Posteriormente, en el contexto ideológico de la combinación de formas de lucha, en los años 60 llegaron nuevos grupos guerrilleros como las Farc, el Eln o el Epl.

No obstante, esta secuencia de hechos y personajes que fueron dándole continuidad a la guerra no se explican por ejemplo sin una honda valoración del impacto que causó en Colombia, para bien y para mal, el sistema del Frente Nacional impuesto por los dos partidos políticos tradicionales. Con una particularidad ineludible: la prohibición para que el Partido Comunista ejerciera sus labores, en decisión que fue adoptada desde junio de 1954 por el entonces presidente Gustavo Rojas Pinilla.Con múltiples detalles y enfoques alternos que constituyen un aliciente para los investigadores colombianos, los distintos ensayos y las dos relatorías explican por qué durante los años 70 la guerrilla logró desdoblar sus frentes de lucha y cómo, por ejemplo, desde alternas posturas, el denominado paro cívico de septiembre de 1977 tuvo una lectura equivocada. Unos creyeron que era el comienzo de la insurrección general, y del lado contrario, la urgencia para militarizar la sociedad, lo que explica, a partir de 1978, el Estatuto de Seguridad de la era Turbay.

De cualquier manera, este primer reporte global de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas acepta darle a la confrontación colombiana unos calificativos mínimos que demuestran su crudeza. Ha sido un conflicto prolongado, incluso se dice que es una de las confrontaciones más antiguas del mundo. También se trata de un conflicto complejo por el número de actores disímiles que se han extendido a lo largo del tiempo; y un conflicto discontinuo, porque algunas generaciones van y vienen en la guerra.

De igual manera ha sido un conflicto atroz, con inocultables raíces políticas y verdades incuestionables. Por ejemplo, se detecta en él una variable fundamental: aunque puedan existir diferencias entre los investigadores sobre las causas objetivas de la confrontación, la cuestión agraria es determinante. En tal sentido, dentro de las recomendaciones no falta la insistencia en promover cambios en el uso y acceso a la tierra e incluso la revisión de un modelo económico que no ha fortalecido la equidad.

Hay elementos de los cuales se reconoce han agravado el conflicto y han permitido su persistencia. El primero de ellos, el narcotráfico y sus distintas secuelas. En segunda instancia, el secuestro y la extorsión como dos conductas atravesadas a lo largo del conflicto armado. De igual manera, la precariedad institucional y el sistema político clientelista, son dos aspectos que requieren un análisis en profundidad porque también explican el nacimiento de expresiones ilegales para tratar de sustituir al Estado.

Obviamente, en casi todas las visiones del conflicto armado prevalece el reconocimiento de que el fenómeno del paramilitarismo fue otra de las razones primordiales para que la guerra se prolongara por tanto tiempo. Ese factor sumado a los anteriores explica una violencia que, de manera discriminada, ha dejado desplazados, secuestrados, extorsionados, torturados, despojados, asesinados, desaparecidos o víctimas de reclutamiento, minas antipersonales o ataque directos en una guerra que ya lleva más de cinco décadas.

Según lo dispuesto en el mismo acuerdo que dio el nacimiento a la Comisión, una vez socializados los documentos presentados por los doce delegados y los dos relatores, vendrán varias discusiones para tratar de consolidar un solo documento que se constituya en insumo básico para la comprensión histórica del conflicto armado. Este paso es determinante para lo que se viene en las negociaciones de La Habana que, según los entendidos, tiene que ver con el tema de víctimas y el fin del conflicto.

Hasta el momento, como es de conocimiento público, se han firmado tres acuerdos, el agrario, el de participación en política y el de la solución al problema de las drogas ilícitas. En la actualidad los delegados del gobierno y las Farc discuten el tema de las víctimas, que se ha prolongado porque está íntimamente ligado a la solución de los dilemas de la justicia. No obstante, este último escenario está entrelazado con la comprensión del conflicto, razón de ser del informe de la Comisión Histórica, hoy en poder de la sociedad.

A partir de la aceptación de un trazado histórico, es viable entender hasta dónde la negociación en La Habana debe abordar el estudio de soluciones a las víctimas, y necesariamente el de las responsabilidades comunes. Como se sabe, las Farc son renuentes a acoger un modelo de justicia transicional, bajo la concepción de que no pueden ser las únicas que respondan en el escenario penal. Los informes de la Comisión Histórica pueden ser determinantes para encontrar soluciones comunes en estos aspectos.

Aunque de antemano se sabe que las 800 y más páginas de los doce ensayos y las dos relatorías deben ser motivo de análisis y discusión pública, ya está claro que en algunos sectores se adelantan estudios paralelos. Se trata de evaluar enfoques adicionales a los de la Comisión. Por ejemplo, entre los militares retirados se tienen conocimiento de que quieren elaborar su propia visión sobre el conflicto armado, lo mismo que se advierte desde algunos centros de estudio independientes o de naturaleza política.

Bibliografia:

http://www.elespectador.com/noticias/politica/razones-del-conflicto-colombiano-articulo-543615

CAUSAS DEL CONFLICTO

¿Por qué surgió?
Tampoco existe un criterio unificado, no obstante se identifican varios factores determinantes para el surgimiento de la guerra.

La tierra es quizá el mayor punto de encuentro entre los diferentes enfoques de los comisionados. Darío Fajardo, coloca el factor agrario como “desencadenante” de los enfrentamientos entre el Estado y las guerrillas. Por su parte el padre Javier Giraldo, partiendo de un enfoque que comprende el conflicto “dentro de la tradición jurídica del derecho a la rebelión”, coloca el problema de la tierra como eje fundamental para entender el conflicto, “ya que la tenencia de la misma está directamente relacionada con tres necesidades básicas, vivienda, alimentación y trabajo/ingreso”. En la medida que el Estado falla en garantizar dichas necesidades, legitima el derecho a la rebelión de los ciudadanos que, siendo llevado a su punto máximo, explica el surgimiento de la insurgencia.

El capitalismo es otra causa explicativa que señalan varios expertos, entre ellos Víctor Moncayo, quien sostiene que la lucha de clases derivada de la imposición de un orden capitalista engendra conflictos sociales profundos que para Colombia significaron el surgimiento de los ejércitos insurgentes. Jairo Estrada, coincide con este planteamiento al colocar como tesis central de su informe que la “contrainsurgencia y subversión son inherentes al orden social capitalista imperante en nuestro país. Si la subversión asumió también la expresión de la rebelión armada, ello se explica esencialmente por las condiciones histórico-concretas de constitución y reproducción de ese orden social”.

Román Vega y Vicente Torrijos, destacan el papel de los Estados Unidos y el contexto internacional en el surgimiento y desarrollo del conflicto colombiano. El primero ve en el país anglosajón un actor estratégico en la génesis y duración de la guerra contra la insurgencia, sostiene que “Estados Unidos no es una mera influencia externa, sino un actor directo del conflicto, debido a su prolongado involucramiento durante gran parte del siglo XX”.

Por su parte, Torrijos destaca la influencia que tuvo la revolución cubana y la expansión del comunismo en los procesos que derivaron en el surgimiento de las guerrillas colombianas.

Gustavo Duncan plantea que la explicación al conflicto surge de la relación entre las variables de la exclusión/desigualdad con la criminalidad, especialmente con la práctica del secuestro y el narcotráfico. Estas variables configuraron las dinámicas de los grupos insurgentes, tanto guerrilleros como paramilitares, y redefinieron las relaciones entre el centro y la periferia, ya que el Estado era incapaz de ofrecer una protección efectiva en las regiones, permitiendo la construcción de estructuras alternas de poder en esos territorios.

Otra parte de los comisionados identifica una variedad considerable de causas para determinar el origen del conflicto armado, estas fueron recogidas por el relator de la comisión, Eduardo Pizarro, bajo el concepto de “fallas geológicas” en la construcción del Estado. Esto se refiere a la debilidad institucional del Estado producto de un desordenado y caótico proceso de constitución y consolidación. 


Bibliografia:

http://www.elheraldo.co/politica/las-teorias-del-origen-del-conflicto-armado-en-colombia-184562